1
Define tus necesidades de grabación
Anota dónde grabas, con qué frecuencia hablas a cámara y si necesitas leer un guion mientras grabas. Un teleprónter es más importante para quien presenta con frecuencia que para alguien que principalmente monta material ya grabado.
2
Enumera tus tareas de edición final
Separa lo imprescindible, como recortar y añadir subtítulos, de las funciones que quizá uses de vez en cuando. Consulta los detalles actuales del plan para comprobar si incluye las herramientas que necesitas y si impone restricciones al video terminado.
3
Comprueba el compromiso total
Revisa el período de facturación, las condiciones de renovación, el proceso de cancelación y los posibles límites de uso antes de decidir. Una lista de funciones solo es útil si refleja el plan al que realmente puedes acceder.